Racismo a la española

sudaca oreja del burro
¿Un español americano?
Saludos, queridos lectores de nuestro blog La oreja del burro y de las reflexiones que los miembros del GACT deseamos compartir con ustedes.




Ya pasadas las vacaciones, aunque el ardor del calor (madrileño, para variar) todavía nos produzca desmayos, traemos para el debate un tema que hace estremecer a cualquier persona bien educada y de buen corazón: el racismo.

Y no nos referimos al racismo natural, que el sabio búlgaro Todorov prefería designar racialismo, por el cual todo ser humano tiende a dividir en razas, tribus o castas, para diferenciarse de los demás. Aceptar que somos racista -en este sentido- es saludable. Pero aquí nos referimos al otro tipo de racismo, al que discrimina, humilla, separa, pervierte y hasta asesina (con el nazismo y la esclavitud de los negros en Estados Unidos tenemos ejemplos de sobra). En esto tiene mucho de culpa la ciencia, en manos de H. Taine, E. Renan, etc., que "fundamentaron" la superioridad de unas razas sobre otras.

En ese sentido, el más brutal, España llevaba la delantera. Recuerden que el Imperio español llegó a distinguir hasta treinta y dos tipos raciales, lo que trajo no pocos problemas sociales en los virreinatos y demás colonias. En literatura, Huamán Poma de Ayala nos da una visión de primera mano sobre estos enfrentamientos. Recomiendo la lectura de Nueva crónica y buen gobierno.


Corregidor castigando a los indios
(De Nueva crónica y buen gobierno, Huamán Poma)
Figura importante es el cronista mestizo Inca Garcilaso de la Vega, quien testimonia la nueva unidad que se ha formado entre el Imperio español y el Imperio Inca: todos una misma cultura. Una exposición en la Biblioteca Nacional de España sobre este autor se convirtió en visita obligada. Aquí dejo el post que escribimos al respecto: Un inca anda suelto por Madrid 

Diario Mundo Latino, publicado en Madrid,
para fortalecer la raza latina de ambos mundos.

Por encima de todos los negros, mulatos, indios, etc., se hallaba el español nacido en la península (actual España); el que había nacido en las colonias gozaba de menos privilegios. El indio era prácticamente un animal para el trabajo (el negro llegó a ser considerado superior a ellos). Aquí se ubican las famosas "pinturas de castas" (s. XVIII), donde se representan todas las variedades raciales de entonces. Algunas de ellas pueden verlas en el Museo Nacional de Antropología, en Madrid.

El texto dice: "De negro y española sale mulato"

racismo
El texto dice: "De indio y cambuya nace Lobo torna atrás".


En Perú, ejemplo muy cercano para quien escribe estas líneas, aún se mantienen un gran número de diferenciaciones sociales heredadas de la cultura hispana. Así, suele ser normal emplear expresiones peyorativas referidas a los naturales de la zona andina (antiguo corazón del Imperio incaico): cholo, serrano, come-quesos, ignorante, etc. En literatura, un gran ejemplo es el cuento "Alienación", de Julio Ramón Ribeyro (autor muy recomendable):

A pesar de ser zambo y de llamarse López, quería parecerse cada vez menos a un zaguero de Alianza Lima y cada vez más a un rubio de Filadelfia. La vida se encargó de enseñarle que si quería triunfar en una ciudad colonial más valía saltar las etapas intermediarias y ser antes que un blanquito de acá un gringo de allá. Toda su tarea en los años que lo conocí consistió en deslopizarse y deszambarse lo más pronto posible y en americanizarse antes de que le cayera el huaico y lo convirtiera para siempre, digamos, en un portero de banco o en un chofer de colectivo. Tuvo que empezar por matar al peruano que había en él y por coger algo de cada gringo que conoció. Con el botín se compuso una nueva persona, un ser hecho de retazos, que no era ni zambo ni gringo, el resultado de un cruce contra natura, algo que su vehemencia hizo derivar, para su desgracia, de sueño rosado a pesadilla infernal.
Pero estas son una cara del racismo y de su monstruoso pariente la discriminación. La burla y el escarnio suelen ser otra cara más suavizada, pero igual de terrible. Y España parece no haber avanzado  mucho sobre este tema. He visto Cuerpo de élite (2016) y Amigos (2011), dos ¿comedias? españolas que tienen poco de humor y sí mucho de racismo (adjetivarlas como "humor negro/ofensivo" no arregla nada). No olvidemos la serie Aída, donde un ¿estúpido? joven inmigrante ilegal apodado "Machupichu" (clara referencia a Perú, aunque el autor era hispanojaponés) era objeto constante de maltrato.

oscar reyes oreja de burro
Óscar reyes en su ¿divertido? papel de "sudaca"

Muy pocos, casi nadie ha levantado su voz de protesta. Una pena esta actitud indiferente, nada sorprendente en un país donde es más importante la vida de un toro que la dignidad de las personas.