Sol, mar y poesía en Málaga

                                       





Muy alegres saludos, estimados burri-amigos:


Ya habrán notado que tengo las energías renovadas y recargadas gracias a las mini vacaciones que me atreví a disfrutar (sí, porque ahora "disfrutar" es solo para los que se atreven) en la deliciosa tierra de Málaga.







la oreja del burro
Burri-contento


Previamente, había sido feliz en el concierto en Homenaje a Plácido Domingo, en el Bernabéu. Así que, luego de escuchar a Pablo Alborán, Andrea Bocelli, Sara Baras, Alejandro Sanz, Alejandro Fernández... estaba listo para Andalucía...

                               ...o tal vez Andalucía iba a superar mis expectativas.







♫ Malagueeeeñññaaa saleroooosaa 

¡Y vaya que salero, sabor y color es lo que sobra a las personas de donde nació Antonio Banderas, Pablo Picasso, María Zambrano y un largo etcétera de personajes ilustres! Desde este humilde blog y del corazón de este burrito, mi agradecimiento a quienes hicieron especiales mis días en Málaga. No creo merecer tanto cariño.


♫ Malagueeeeñññaaa saleroooosaa 

Bueno, bueno, que la cancioncita se me ha pegado como esos boquerones fritos al paladar o el maravilloso olor de la biznaga que invade hasta los pensamientos (lo tengo tan pegado al cuerpo que he renunciado a mi perfume favorito). 

Pero no crean que todo ha sido comer y bañarse. Lo bueno de trabajar en lo que te gusta es que no trabajas, sino disfrutas... ¡Si hasta parece que rejuvenezco con tanta poesía y tanta literatura! 



oreja de burro
A la derecha, el burrito rebuznando


Gracias a la gentil invitación de María Victoria Caro, estuvimos presentando dos fabulosos poemarios (el adjetivo no es gratuito ni zalamero), de los que ya rebuznaré más adelante, en un inmejorable lugar: el Ateneo de Málaga. 


Agradezco tal honor; les aseguro que fue inmerecido, lo que dice mucho de la belleza de corazón de ambas poetas.



1. Tierra amada. Espíritu de perfección, de la incombustible, incansable y siempre cordial María Victoria Caro Bernal


Victoria Caro Bernal


Sentir el abrazo de su voz.
Comunicar con el misterio
sin escarbar en Babel,
bajo el mar de su brillo inteligente y feliz.
(Dulces latidos)






Como comenté en la introducción, este es uno de los poemarios más cerebrales que he leído, donde la palabra poética ha sido llevada al máximo nivel del sentido. 










Como dos leones alzados,
que amparan un yelmo hecho cuartos,
ellos salvaguardan bien
a pomposos caballitos de mar.

Escudriñaba la dilatación del raro iris.
En una noche de comuna
los secretos pasearon.

Levógiros.   

Devaneos de feria y desplomes,
hasta darnos cuenta a tiempo
de que enmascarados duendes
predecían consecuencias insospechadas.
(Iris: eterno río de rosas)


Yo diría que esta obra es solo para inteligentes, pero también, para personas que realmente han vivido (no para aquellas a quienes la vida les pasa por las narices).


2. La orilla de otro cielo, de la vital y poeta de nacimiento Estrella Cuadrado Morgado


Estrella Cuadrado






En la presentación me quedé corto al referirme a su poesía como musical, alegre, pero nostálgica. Aquí, el amor platónico se vive hasta en cada palabra que lo envuelve.


Hoy el día está gris
Pero es un gris claro
Tirando a felicidad.
(Pantone 14-4102)


Una lectura que estremece y que, tal vez, les arranque unas lágrimas. Sugiero que lo lean sobre el verde cesped de El Retiro.

Me brotan en los labios
Dos lunas derretidas.
(El árbol del amor)



Y, claro, no puedo dejar de mencionar y agradecer a tres talentosas personas que se "robaron" los corazones de los asistentes:




El estupendo pianista 








cuya lectura de poemas emocionó a más de uno.

¡Ole, ole y ole!










Alessandro es del elegante traje azul;
yo, el que rebuzna


El joven y elegante poeta italiano
Alessandro Spoladore, quien compartió uno de sus vibrantes poemas.











Me despido velozmente, con la promesa de comentar cada uno de los poemarios aquí señalados. Lo haré cuando esta cancioncilla deje de vibrar en mis labios:


Besar tus labios quisiera, 
Malagueeeeñññaaa saleroooosaa