Cofieso que cometeré un crimen


Advertencia para el FBI, CIA, GEO Y GRUPO COLINA
Muy contrario de lo que afirma el título de este post, no se cometerá ningún crimen por parte de ningún burrito... 
Lo juro... 
Que es una broma... 
Nunca hablo en serio... 
...
¡Por favor, no me metan a la cárcel!



Como ya se habrán enterado todos mis amigos de Facebook Luis Solis y de Twitter La oreja del burro he terminado de releer Crimen y castigo del brillante y nunca bien leído Fiodor Dostoievsky. Un libro donde la inteligencia, la buena prosa, la profundidad psicológica... en fin, toda la genialidad que puede plasmarse en papel han hecho que mi cerebro reviente... Sí, en verdad Dostoievsky es un "mataburros".

Aquí las pruebas del burriasesinato



Es que, como bien saben mis cultos burrilectores, Crimen y castigo no solo trata del asesinato de una vieja usurera con un cuello semejante a una pata de pollo (Leer: más feo que cuello de pavo), sino también de nuestra capacidad para cometer un asesinato o nuestro "derecho a matar", como expresaría Raskolnikov en uno de los capítulos más perfectos que jamás se han escrito:

(...) el hombre extraordinario tiene derecho, no oficialmente, sino por sí mismo, a autorizar a su conciencia a franquear ciertos obstáculos, en el caso de exigirlo así la realidad de su idea (...) Por consiguiente, todos aquellos que se elevan por encima del nivel ordinario, que son capaces de decir algo nuevo, deben ser, en virtud de su propia naturaleza, unos criminales (...) (Crimen y Castigo, Cap. III)

¡Sí! ¿Cuántos de nosotros hemos querido matar a alguien?, ¿cuántos de nosotros nos sentimos superiores y nos juzgamos capaces de decidir sobre la vida de otro ser humano? Sin querer entrar en polémicas, el aborto va por esa línea: Yo tengo al niño en el vientre--- Es mi cuerpo--- Ergo, yo tengo derecho a abortar o no. 


Sí, nuestro cuerpo, uhm... 



Ojo: el matar puede ser también simbólico o psicológico. Una palabra con mala leche puede destrozar una vida. Otra vez, sin querer entrar en polémicas, la discriminación o el machismo son formas de asesinato social (cuando no ocurren de verdad).




Incluso en la aplicación de la pena capital se mide nuestro "derecho a matar", porque: ¿para qué debe vivir un asesino o un ladrón o un violador? Seguramente -y con razón- muchos estaremos de acuerdo en que, a pesar de ser humanos, son una lacra para la sociedad, unos gusanos que merecen ser aniquilados. Y no serían los únicos en pensarlo. Ya Raskolnikov razonó por nosotros. Él no mató a Aliona Ivanovna porque le hacía falta dinero, sino porque...

Después de todo, Sonia, no maté más que a un gusano innoble y malvado... (Crimen y castigo, Cap. V)

Y también añade:

Si maté no fue por aliviar el infortunio de mi madre, ni para consagrar al bien de la Humanidad el poder y la riqueza que, a mi entender, me ayudaría a conquistar aquel crimen (...) tenía prisa por saber si yo era un gusano como los demás o un hombre, en la verdadera acepción de la palabra; si tenía o no en mí la energía para franquear el obstáculo, si era una cobarde criatura o si tenía "derecho"... (Crimen y castigo, Cap. V)


¡Ah!, la buena literatura siempre nos invita a la reflexión y nos remueve las neuronas.


Hasta aquí llegan mis rebuznos. La polémica está servida y espero me ayuden con sus comentarios. Por el momento, este burrito defiende la vida y rechaza toda clase de "asesinatos", ya sean del cuerpo o del alma. ¿Tan difícil sería vivir en un mundo sin crímenes y sin castigos?