¡Por andar de gilipollas!


Ni ángel ni demonio
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...Pues eso me decía mi madre cada vez que mi cuerpo venía con más heridas que Cristo en la cruz o cuando me tenía que sacar de la comisaría por una gamberrada mía... 
...¡Naaa!, ¡mentira, mentirijilla! Siempre he sido un buen niño, que tomaba su sopa cuando se lo decían y que se iba a dormir tan temprano que ni siquiera me levantaba de la cama.






LIBRO DE INDISPENSABLE LECTURA



   En el estudio sí que me iba mal... ¡las mates eran mi criptonita!... Y como siempre hablaba tonterías me pusieron de sobrenombre "el burro". Y de esas burradas decidí escribir este libro que ya pueden comprar en amazon.com por menos de lo que cuesta un café en el Corte Inglés.

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Quien sí es un verdadero gilipollas es Aitor Garmendia, el protagonista de ¿Quién dijo miedo? (2015), el reciente relato de Jorge Urreta.




Admito que el relato no es técnicamente perfecto. Por ejemplo, algunas situaciones me parecen muy surrealistas, pero ¡quién no tiene defectos! Lo que sí admiro son las múltiples bondades de ¿Quién dijo miedo? y por las cuales deseo recomendársela. Solo comentaré dos de esos aspectos, para que usted, amable lector, acompañe a Aitor y Yolanda en esta carrera tan veloz como increíble... ¡como la vida misma! 


¡Yo no tengo miedo!


Cuando ser chaval es sinónimo de ser tonto

Jorge Urreta ha sabido mostrarnos el complejo y, muchísimas veces, tonto comportamiento de un adolescente. O eso es lo que la mayoría de nosotros asume. El autor nos acerca a las posibles causas de un comportamiento tan extravagante como el de Aitor. Después de leer este relato, nos queda claro que no todos los chavales son más "tontos que Patricio Estrella". A veces, su mal comportamiento o "rebeldía" es la mejor forma que tienen para protegerse: 


Yooo soy rebelde porque el mundo me hizo así

Pocos sabían —probablemente sólo tres o cuatro de sus escasos verdaderos amigos— que la «locura» era una tapadera para conseguir que la mayor parte de la gente que le rodeaba, y que él consideraba unos «pijos asquerosos», le dejase en paz. 






Enfrentarnos al mundo...

No desvelaré la intriga principal de ¿Quién dijo miedo?, pero estoy seguro que sorprenderá a muchos. No obstante, puedo señalar que ese "suceso que Aitor no debió ver" bien puede interpretarse como una analogía de cómo el adolescente se enfrenta al mundo. Hay que tener en cuenta que nadie viene al mundo sabiendo y muy pocos son aquellos que tienen la paciencia de enseñarnos este largo camino que es la vida. Considero que este tratamiento es un acierto por parte de Jorge Urrutia; digamos que ha sabido llevar ese "ten cuidado con el lobo en el bosque" de Caperucita roja a actuales circunstancias. Llamo la antención sobre ese "descubrir las cosas por mí mismo" en boca de Aitor:


Algo así me imagino a Aitor Garmendia

—No lo habéis entendido, quiero ir solo. Siento que hay mucho que no recuerdo, más allá de lo del maldito incendio. No os ofendáis, pero si voy con vosotros no estaré tan a gusto, ni tan libre para descubrir las cosas por mí mismo.

Desde aquí mis felicitaciones al autor y los mejores éxitos en su carrera com escritor. Disfruten de esta novela, ya disponible en el siguiente enlace Adquirir ¿Quién dijo miedo? de Jorge Urreta