¡VEO GENTE MUERTA!

¡VEO GENTE MUERTA!


   Seguramente usted, amable y culto lector, se acordará de aquella escena de la película The sixth sense (Sexto sentido, 1999) en la que el niño le confiesa a su terapeuta que ve gente muerta. Pero en este articulillo no comentaré sobre poderes especiales que alguno que otro pueda tener. Aquí me centraré en esa rarísima capacidad de ver seres (santos, apariciones o lo que sea) en las paredes, suelos, montañas, etc.


A este fenómeno sicológico se le conoce como:





    No asuma que se trata de un poder solo para elegidos o un milagro divino (si quiere creerlo, allá usted) de algún dios que quiere presentarse a sus creyentes poco a poco. La explicación es algo más terrenal y más científica: nuestro cerebro tiende a dar sentido a lo que no tiene sentido, dar forma a lo que no tiene forma, relacionar lo desconocido con lo conocido. Así, no es raro ver rostros en una montaña...


Monte Rushmore. No, no es paleidolia

...o fantasmas en fotografías...



....al demonio en las Torres gemelas...


   

   Hasta ahí todo bien. Usted ha aprendido una nueva palabra y ha comprendido un poco más del comportamiento de nuestro maravilloso cerebro. Lo que aquí no comparto es el tener que adorar cada imagen de Dios, la Virgen o los santos en cualquier sitio que creamos han aparecido, ya sea un pedazo de pan, en una pared o en el baño. Aquí les dejo un par de ejemplos. No sé ustedes, pero donde la gente ve a la Virgen de Guadalupe, este burrito solo ve unas manchas de suciedad. Donde otros ven fe, este burro muy burro solo ve ignorancia: