AGUA QUE NO HAS DE BEBER...

AGUA QUE NO HAS DE BEBER... JALA LA CADENILLA


El preciado líquido vital también nos trae quebraderos de cabeza, gramaticalmente hablando. Y es que no basta con hacernos dudar si es "un vaso de agua" o "un vaso con agua":







También nos enreda la lengua en expresiones como "La agua del río Rímac está contaminada" o "No tomes de este agua" (ambas incorrectas).






EL/UN

¿Por qué es correcto escribir un determinante masculino (el/un) al lado de un sustantivo a todas luces femenino (agua)?, ¿acaso el actualmente famosísimo lobby gay también pretende "homosexualizar" las palabras y los enunciados? Tranquilo, respire hondo y por favor no organice ninguna marcha en contra de esto (tampoco etiqueten a La oreja de burro como "rarito").


!Marcha, marcha... queremos marcha!

Pero en gramática sí existe el género neutro "lo":Lo bueno, lo malo, lo tonto

Aquí el asunto parece estar un poco más claro: El sustantivo femenino "agua" inicia con la vocal "a" tónica, esto es, que en ella recae la mayor fuerza de voz. Entonces, para evitar cacofonías, o sea, que dos sonidos suenen muy mal estando juntos (una pareja dispareja en el lenguaje), se prefiere diferenciarlos. Así, en vez de decir "la agua" o "una agua", suena mejor:

"el agua" o "un agua"

De la misma forma, esta regla es válida para palabras como "aula", "águila", "alma", "hambre", etc.


        El hambre de este lobito es feroz

Pero ojo al piojo: cualquier adjetivo que acompañe a estas palabras -que son sustantivos femeninos- también debe concordar en género, es decir, debe ser femenino:

El agua limpia     El alma blanca    El hambre asesina
                    m       f             f                 m        f              f                m           f                 f   

Así, en un enunciado hemos juntado un artículo masculino (m) y dos sustantivos femeninos (f), al mismo estilo del santo Martín de Porres, que juntó perro, gato y ratón.

Advertencia final: este cambio solo se aplica para "el" y "un". Las demás palabras deben concordar con el sustantivo femenino.

Toda el agua, aquellas aulas, esta hambre...