Canciones que matan... nuestro idioma



Canciones que matan... nuestro idioma

Ahora entiendo por qué te dejaron caer


No me ocuparé del evidente error en la letra de este conocidísimo reguetón (dejastes); además, nuestros amigos de Castellano Actual ya lo trataron ampliamente en el siguiente artículo: Tú me dejastes caer.







En esta breve nota apuntaré las canciones -y los videos oficiales, que no me dejarán mentir- en donde se canta al amor, a la vida, a la felicidad, etc., ovidándose de respetar las normas de nuestro idioma. He señalado con cursiva los errores. Ustedes vayan añadiendo los que encuentren en el camino. 

1. De Julieta Venegas me encantan todas sus canciones, pero no cuando en el segundo cuarenta y ocho (0:48) de "Me voy" afirma: "es probable que lo merezco, pero no lo quiero". Probablemente, ella sí "merezca" mi desaprobación.

2. Hace unos años, Marc Anthony y La India rogaban al mundo que los dejaran "Vivir lo nuestro", para que se amen hasta quedar sin aliento. Hasta ahí todo bien; ¡viva el amor!, aplaudimos en este blog. Sin embargo, cuando piden en el primer minuto y cuarenta segundos: "sin nadie que se oponga en que tú y yo nos amemos", yo levanto mi voz para oponerme "a" su petición.  

3. Muy bonita es la canción de Marta Sánchez y Carlos Baute "Colgando en tus manos", pero no logro entenderla. Mucho menos cuando en el momento 1:10, Carlos Baute dice: "te envío mis fotos cenando en Marbella". ¡Ay del gerundio! Querido Carlos, ¿le enviarás fotos mientras tú estás cenando en Marbella -la verdad, suena un poco narcisista- o le enviarás fotos de cuando tú cenaste en Marbella? Y otra pregunta más: ¿tú estabas cenando o los dos, tú y Marta, muy juntitos? ¡Qué lío! 

4. Enrique Iglesias y Juan Luis Guerra se desesperan y pierden el sueño en "Cuando me enamoro". La poesía brota de sus labios en el momento 1:10, cuando afirman "si la luna sería tu premio, yo juraría hacer cualquier cosa por ser su dueño". ¡Cuántos suspiros escucho!, mientras mis oídos sangran. Si la luna "fuera" el premio a sus errores gramaticales, seguro que sí ganarían. 

Servidos... ¡buen provecho!