CORRIGIENDO A VARGAS LLOSA

No discutiré las relaciones entre realidad y ficción o si es importate la exactitud de los detalles en una novela escrita por un premio Nobel. Me limitaré a corregir muy brevemente un fragmento de la página 221 de El héroe discreto (2014), reciente obra de Mario Vargas Llosa, que destaca más por su melancolía hacia Piura que por su calidad narrativa.



Se encontraron frente a Los Portales, en la Plaza de Armas. Tomaron lonche en El Chalán y se metieron al multicines del Centro Comercial Open Plaza, vecino a la Universidad de Piura.

Si bien, llevo varios años sin visitar Piura, no son los suficientes como para olvidar que, en el reducido espacio que conforma el centro de la ciudad, de los lugares mencionados por Vargas Llosa, solo se hallan la Plaza de Armas, el bar del hotel Los Portales y la heladería El Chalán.

No están nada cerca el Open Plaza y la Universidad de Piura. En ir desde el centro hasta estos lugares, en taxi, tomaría cerca de diez minutos. El Open Plaza se inauguró en el 2010, al norte de la ciudad, justo al lado de la Universidad Nacional de Piura (UNP). La Universidad de Piura (UDEP), donde estudié y fui profesor, queda lejos de ambos sitios.