ESTAR AZUL COMO UN GATO



¿Gato o liebre?


A menudo nos valemos de los colores para caracterizar los estados de ánimo en relación con el estado físico: Ponerse rojo por vergüenza o ira, ponerse blanco de miedo, estar negro por el sol, estar amarillo de poco alimentarse, ponerse morado de tanto comer, sacar canas verdes de tanta preocupación...




   Cuando Roberto Carlos canta:

El gato que está triste y azul
Nunca se olvida que fuiste mía


...no quiere decir que el animalito se ha pintado con su color favorito. Aunque estar azul también puede significar ahogamiento por falta de oxígeno, en este caso indica la tristeza o melancolía por la ausencia de la mujer amada. En este último sentido lo emplea Mario Vargas Llosa en Travesuras de la niña mala (2006): 


Estas hecho un becerro, flaco, estás azul, flaco, te derrites de tanto camote, flaco (p. 13).
y en El héroe discreto (2014):

La única explicación es que tu amigo Ismael esté azul y se haya enamorado de veras -añadió Lucrecia-. ¿No estará chocho? La verdad, no lo parece. (p. 60)

    El gran poeta peruano Jorge Eduardo Eielson hiperboliza esta expresión en “Cuerpo transparente” del poemario Noche oscura del cuerpo (1955) y pasa de estar azul a estarlo completamente:

Completamente azul y despeinado
El corazón y la cabeza entre las nubes (vv. 1-2)

    Con ello, Eielson nos introduce en un momento de total arrobamiento, de éxtasis amoroso que lo lleva hacia el conocimiento y la aceptación de su ser por entero, es decir, como unidad indisoluble de alma y cuerpo. Este hallazgo llega a su máxima intensidad en “Último cuerpo”, a través del éxtasis en la defecación (clara influencia de Nietzsche... y Vallejo):

Cuando el momento llega        y llega
Cada día el momento de sentarse humildemente
A defecar   y una parte inútil de nosotros
Vuelve a la tierra
Todo parece más sencillo y más cercano (vv. 1-5)

Un poco más sobre el color azul:

http://desdeelmanicomio.blogspot.com.es/2010/07/estar-azul-sentirse-azul.html