¡No me mates, por favor!



Saludos, queridos amigos e inapreciados lectores de las "burradas" y "coces" del burrito.

Sí, admito que los he tenido abandonados y no tengo excusa para ello (o sí, pero prefiero hacerme el sueco). Así que seguiré abusando de su paciencia, como los políticos con nuestros corazones.





Aquí soltaré una de mis acostumbradas "burradas" no referidas a la religión (que la pobrecita ya tiene mucho con tanto sacerdote pedófilo y tanto ladrón del Banco Vaticano), aunque sí les dejo una de mis acostumbradas anécdotas que publico en mi facebook (clic para cotillear mi face). Eso sí, pido mucha tolerancia y respeto; no me pongan una bomba o me amenacen "por inbox".





Aquí rebuznaré brevemente sobre los distintos "asesinatos" que se cometen a diario y de distintas maneras. Bien dicen que las miradas matan, pero no olvidemos que "la lengua es fuego, un mundo de iniquidad" (la Biblia dixit), pues con las palabras (y la verdad) podemos destruir una vida. Este burrito también ha sido víctima de las "sabrosas opiniones" de sus lectores. Felizmente que soy un burrito muy tonto y tanta tontería cae sobre mis largos oídos sordos.




Tampoco olvidemos que el odio, el rencor, la envidia y muchas otras emociones negativas nos van aniquilando por dentro (pobre hígado, pobre). ¡Ah!, ¡y la culpa! No nos olvidemos de la culpa/pecado por portarnos tan mal (al cristianismo le funcionó bien este concepto como arma de dominación). Magnífica es la escena de las manos manchadas de Macbeth. No por nada, Shakespeare es la cumbre de cómo la literatura nos ayuda a conocernos más y más.

LADY MACBETH
El barón de Fife tenía su esposa; ¿dónde está ahora? ... ¿No he de poder ver limpias mis manos? ... ¡No más, mi señor, no más estremecerte, que lo arruinas todo con tus temores!
MÉDICO
¡Vaya! ... Sabes más de lo que deberías saber.
DAMA
Seguramente, es ella quien ha dicho lo que no debía; sólo el cielo sabe lo que ha visto.
LADY MACBETH 
¡Todavía el olor a sangre! ¡Todos los perfumes de Arabia no embalsamarían esta mano mía! ¡Oh, no!

 Lamentablemente, la vida hay que vivirla y no podemos andar matando a todo aquel que nos caiga super mal, como le pasó a Raskólnikov con la "cuello como pata de pollo" Aliona Ivanova (Lea mi post Confieso que cometeré un crimen):

Después de todo, Sonia, no maté más que a un gusano innoble y malvado... (Crimen y castigo, Cap. V)

   
Admito que alguna vez he tenido ganas de matar a algún bloguero literario o a algún autor que-escribe-20- libros-en-un-año-y-es-best-seller-mundial-en-amazon-porque-escribe-super-genial-según-sus-amigos-y-su-abuelita-que-los-quiere-mucho.


Los nuevos Premio Nobel. Eso te pasa
Academia por darle el Nobel a Bob Dylan.
¡Why!


El respeto no es natural en el ser humano, sino que es fruto de la educación y de los nobles ideales que esperamos conseguir algún día. Mientras tanto, tolere o aléjese de las personas tóxicas. O siga mi consejo, mándelas a la mierda (Lea mi post ¡Ándate a la mierda!) y quédese muy a gusto.

Vale, creo que he exagerado con este último consejo. Mejor lea el Quijote de la Mancha, una obra que le ayudará a comprender lo maravilloso y lo dramático que puede llegar a ser esta vida y el ser humano.