Reflexiones en torno a Diseño de interiores
de Laura Olalla
Me he arriesgado con el título. Hablar del alma, del espíritu, del consciente o del inconsciente suele ser problemático, cuando no vaporoso y subjetivo. Y ya resulta un atrevimiento el pretender establecer una organización. Pero, por sobre toda duda o debate, muchos de mis queridos lectores estarán de acuerdo en que es necesario un correcto ordenamiento de nuestro universo interior. En la vida diaria, tener "la cabeza bien amueblada" puede garantizarnos el "exorcizar nuestros demonios" (como defendía el nobel peruano Vargas Llosa) y, tal vez, la tan anhelada felicidad.